| ¿QUIEN ES?
Evan
Deval nació en Río de Janeiro. Siendo muy joven marchó
fuera de la ciudad probablemente en busca de un lugar que echaba en falta
sin saber muy bien porqué ni cuál era. Un pueblo en la montaña
fue el primer lugar escogido. Más tarde en la costa norte de Río
de Janeiro, fue su residencia por un período más prolongado.
Ambos pueblos, pese a ser tan diferentes uno del otro, supieron despertar
su interés por el arte y relacionarlo con la naturaleza y lo cotidiano
como fuente de inspiración.
Vive de
espaldas a cualquier moda de las que pretenden homogeneizar el arte, y utiliza
un lenguaje llano relacionado con su entorno.
Llega
a España y se instala en Barcelona por casualidad, después de
estar un corto tiempo en Buenos Aires.
Es en
Catalunya donde encuentra la paz necesaria para desarrollar su creatividad:
"Me
sentí arropado, identificado, consiguiendo mi propia tranquilidad
y seguridad. Barcelona me permite respirar de una forma apacible, sin el
ajetreo de una ciudad cosmopolita. Es una relajación que me posibilita
dejarme llevar, observando y avanzando constructiva y positivamente."
Se integra
y familiariza fácilmente con la lengua catalana al vivir desde hace
9 años en una zona céntrica de la ciudad.
Su doble
nacionalidad le aporta amplios conocimientos y aunque cree que este es un
buen lugar para vivir y para crear, siempre está abierto a nuevas ideas
y oportunidades.
"Soy
optimista haciendo lo que me gusta. Me gusta Barcelona como base, como referencia,
pero abierto a todo el mundo."
Sus clientes,
de ámbito internacional (España, Francia, Italia, Inglaterra,
Holanda, Brasil, EEUU, Chile, China
), responden a un amplio perfil,
con gustos y estilos variados que valoran su obra singular y exclusiva.
Sentirse
próximo a la sensibilidad de Evan Deval que
va hacia la curiosidad llevándolo a nuevos descubrimientos y creando
novedad.
Siempre
con la expectación abierta a motivar los sentidos y generar sensaciones,
estableciendo un efecto que va más allá de la simple percepción.
Su cliente,
de alguna forma, se convierte en alguien especial y cercano, que comparte
ideas, estilos y conceptos. A través de la identificación reconoce
el privilegio de lo exclusivo, para mejorar ambientes personales y
dotarlos de mayor valor.
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