Una obra en un espacio marca la originalidad y algunas veces el carácter de su dueño. Veo que, cada día, más personas compran arte no por su valor si no por el mensaje. Una identificación que permite, aunque sin ser expertos, hablar de una obra con el punto de vista personal que nos transmite.
Uno se da cuenta que el arte, al final y en un plano más real, “o gusta y combina o no gusta y no combina”.
En fin…cada uno de nosotros somos responsables del espacio en que estamos y cómo queremos sentirnos en él. Para ello buscamos originalidad y identificación.
Un factor fundamental en mis trabajos es la simetría tanto en la obra como en el espacio. La casa, la oficina o el local de trabajo son pequeños habitats donde somos responsables de aplicar elementos de decoración que nos hagan sentir bien y a la vez relajados en nuestro entorno.
Evan Deval
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