| SUS PERSONAJES
La obra
de Evan Deval es el resultado de una inquietud indefinida:
"Siempre
estuve ligado al arte, en un sentido general (teatro, expresión corporal,
música
). Al empezar una obra me dejo llevar, mirar y transformar.
Salgo de mi medio y pruebo. Estoy agradecido de poder hacer esto."
Es una
especie de confesión íntima, un universo poblado, también,
por esculturas sinuosas y figuras anónimas que representan escenas
de la vida sin saber que las estamos observando:
"Mis
personajes son una especie de autorretrato. Siempre hay movimiento. Un movimiento
que está en todo lo que hago incluso en gestos muy sutiles e imperceptibles."
Sus personajes provienen de situaciones
rutinarias y singulares. De un paisaje cotidiano, con alma y sentimiento,
sensibilidad y euforia.
"Valorar
la rutina, lo cotidiano, las cosas singulares que pasan desapercibidas pero
que están ahí (en las cosas pequeñas). Hay que sacar
provecho. Es lo único que vivimos en cada momento. El acumulo satisfactorio
de lo pequeño genera algo grande. Y lo grande e importante es sentirse
bien contigo dentro de este mismo espacio."
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